lunes, 8 de noviembre de 2010

Wolfgang Amadeus Mozart

Wolfgang Amadeus Mozart

Escribe Javier R. Cinacchi, basado en: ver nota al pie (*)
Wolfgang Amadeus Mozart (nombre por el cual más se lo reconoce), es de quien se hablará en la lectura cultural del día de hoy. Nació en 1756 en Salzburgo, Austria. Hijo de músico, su padre Leonard lo era al servicio del príncipe arzobispo de Salzburgo; llegaría a ser gran músico y compositor, uno de los músicos que más repercusión tendría en la historia, en la música.

Nació con talento innato para ésta, desde muy pequeño mostraba su facilidad; a los tres años reproduzco una lección que su padre le había enseñado a su hermana María Anna Walburga Ignatia  (1751), a los cuatro sabía usar el clavicordio, ¡a los cinco comenzó a componer! y a los seis años ya era un excelente violinista (el violín es considerado por muchos, el instrumento musical más difícil). Sí, indudablemente un superdotado en la música, su padre afirmaba que el talento de su hijo era obra divina, y se esforzó por ayudarlo a cultivarse en tal área.

En 1762, su padre decide mostrar en las cortes, los talentos musicales de sus dos hijos. Amadeus, despierta admiración en una gira que emprende la familia,  aunque los tres eran grandes talentos en la música. Conoce a otros músicos, como ser el hijo del reconocido Bach. En 1764, compone su primera sinfonía.

Escribir una sinfonía, significa escribir la música para cada instrumento musical que compone la orquesta, armonías y demás; es algo muy complicado. Wolfgang Amadeus Mozart lo hizo a los 8 años de edad, y una excelente sinfonía, aunque obviamente luego se superaría mucho.


Wolfgang Amadeus Mozart, lamentablemente tiene una vida relativamente corta, muere a los 35 años de edad, pero pese a esto, el genio musical de Mozart compone 626 obras registradas de distinto tipo; óperas y oratorios, sinfonías, cuartetos, conciertos instrumentales, sonatas, divertimentos, etcétera. Es considerado uno de los padres de la opera alemana; antes que Beethoven escribió conciertos para piano, siendo el más rico aporte al género. Tres de sus conciertos para violín, son considerados insuperables.

Escúchese y obsérvese, el sentimentalismo en este concierto para piano núm. 21 de Mozard, interpretado por una orquesta moderna con Roberto Paruzzo en piano y David Angus conductor; en el vídeo está parte del primer movimiento. Wolfgang Amadeus Mozart, lo escribe en dos semanas de intenso trabajo, día y noche en el año 1785, finalizándolo el 9 de marzo. Al día siguiente se iba a estrenar en el teatro de la Corte Imperial en Viena. Su sustento y la de su familia dependían de la música, aunque ajustado por la necesidad, pudo plasmar esta obra maestra de la música clásica. Genera como un diálogo entre el piano y la orquesta, de emociones expresadas en la música.


Mozard, era bastante excéntrico, como generalmente ocurre con los artistas. Su concierto para piano núm. 23 hoy considerado de una hermosura muy grande; Mozard, lo interpretó una sola vez en público. Lo guardó, y sólo según se cuenta, era interpretado en privado rodeado de amigos, en especial músicos.

Tuvo serios problemas económicos, con algunas mejorías, e incluso relativamente buenos momentos en su economía, pero rico nunca lo fue, pero sí “pobre” con deudas. Compuso música hasta en su ultimo año de vida; algunos dicen que sus ultimas palabras, fue “como si hubiera querido, con la boca, imitar los timbales de su Réquiem” (2)

(*) Fuentes:
(1) Fuente principal consultada para la elaboración del texto: Publicación  “Wolfgang Amadeus Mozart”, edición literaria a cargo de José Alemán; de la colección “Grandes Compositores de la música Clásica” Editorial Sol 90.
(2) Deutsch, Otto Erich (1966). Mozart: A Documentary Biography. Stanford University Press. ISBN 0-8047-0233-0.

No hay comentarios:

Publicar un comentario