miércoles, 17 de noviembre de 2010

Ello, yo y super yo en psicología

Ello, yo y súper yo en psicología
Escribe Javier R. Cinacchi
(Lectura expresando conceptos desde el punto de vista cultural, no profesional; ante cualquier duda consulte con un psicólogo.)
La mente humana es bastante complicada, para entenderla mejor algunos autores han dividido la psiquis en tres partes a saber (siguiendo la denominación de Sigmund Freud): Ello, yo, súper yo.

Vamos a ver cada división de forma tal que al final de este artículo le quede una idea de lo leído:

El ello: es la parte oculta de la personalidad y intelecto; viene siendo la primera manifestación de la mente humana, es decir, el estado mental del recién nacido; más información adquirida (por ejemplo alguien puede no recordar conscientemente algo, que aún tiene en la memoria en el inconsciente). En esta división no son válidas las leyes lógicas del pensamiento consciente, el ello sólo busca la satisfacción de los impulsos orgánicos, no se halla aquí prácticamente noción del tiempo y no hay noción de lo que está bien o mal. Es una "máquina de crear impulsos para su ego.

Aquí se encuentran todos los datos almacenados desde que hemos nacido, y hasta incluso algunos recuerdos del vientre de la madre, y del momento del parto, momento bastante determinante en el desarrollo posterior del niño o futuro adulto, según algunos psicólogos opinan. En esta división de la mente al no haber noción del bien y el mal, no se encuentran conflictos, lo único que hay aquí son impulsos (que algunos pueden ser conflictivos), y gran cantidad de información. Aquí es donde se comienzan a formar nuestros pensamientos, que son en su momento inicial tan sólo impulsos a satisfacer una necesidad del organismo.

El yo: es lo que está en contacto con la realidad, viene siendo algo así como la parte consciente del ello, o una parte más exterior, o la que se ha modificado por estar en contacto con la realidad presentada. Es así por ejemplo que si nos encontramos en el medio de un almacén comprando productos, y nuestro cuerpo pide renovar energías, el ello lo notará y comenzará a mandar impulsos para comer, porque sabe que estamos rodeados de comida. El yo y la próxima división que veremos que es el "súper yo" como se encuentran en contacto con la realidad, saben que si no pasamos antes por la caja registradora para pagar, no se puede agarrar y abrir un paquete para comer, porque no esta permitido. Tal es así que el yo le envía continuamente información al ello "como tratando de hacerle entender la realidad". El yo domina la descarga de los impulsos que envía el ello generalmente.

Súper yo: es la parte ética y moral que ha sido desarrollada en el hombre. Esta parte ética y moral se fue formando por enseñanzas de nuestros padres o cuidadores, y por las creencias religiosas que nos inculcan valores; el nombre un poco lo dice: es algo más que el yo, es un yo moral o religioso. Volviendo al ejemplo sencillo del almacén: una persona que no tenga desarrollado el súper yo como sabe que no esta permitido comer sin antes pagar, se escondería en donde pueda para saciar su necesidad; ahora bien esa persona con un poquito más de ética sabe que podría comer inmediatamente y sin pagar, no lo hará porque sabe que esta mal, es incorrecto (tiene más desarrollado el súper yo). Si todos tuviéramos más desarrollada nuestra parte moral o religiosa todos estaríamos mejor de tener una buen moral y ética.

Represión: es como una barrera entre el ello y el yo; para que no todos los impulsos del ello afloren al yo. Un ejemplo, supongamos que alguien no nos agrada, porque nos mató un perro que le molestaba. Nuestro impulso, que es obviamente proveniente del ello será querer matarlo a él que tal cosa hizo, porque queríamos al perro. Como sabemos que no tenemos el derecho de quitarle la vida a alguien, y menos por matar un perro que le molestaba (hecho no justificable). El pensamiento de darle muerte a esa persona será inmediatamente reprimido (salvo en personas desequilibradas). Se provocará entonces lo que se denomina en psicología sublimación: el ello intentará de nuevo pero de forma tal que lo permita la "represión" y aflorarán al consciente posiblemente el deseo primitivo de querer matar, pero ahora cambiado en forma de insulto, tal vez largando una maldición. La represión sólo permitirá aflorar al consciente pensamientos para el individuo mínimamente aprobables. Si vamos más lejos, en el caso de un hombre muy moral, o un sabio educador, o un hombre o mujer de iglesia consagrado a Dios, la represión será tal que se producirá un cambio muy grande en lo que seria el impulso primitivo o no desarrollado; y la persona ni siquiera lo insultaría o maldeciría, reprendería su mal acto con palabras suaves (las más efectivas, y más difíciles de pronunciar en tales momentos) de forma tal que afecten directamente al súper yo del receptor, activando a este, o "despertándolo" de forma tal que se forme en el receptor lo que se denomina "sentido de culpa".

El fin de este artículo es simplemente comentar algo de nuestra forma de pensar, en este caso definir brevemente lo que es el ello, yo, súper yo y represión, conceptos básicos que generalmente se los lee, en algunos tipos de literatura, o incluso se los utiliza en algunas conversaciones.

Originalmente publicado en este link: Ello, yo, y super yo

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