martes, 12 de octubre de 2010

el progreso laboral, ensayo

Ensayo el progreso laboral

Escribe Javier R. Cinacchi
Hace días, el anterior ensayo fue: el arte distintas formas artísticas, donde se trató también el tema del arte en lo laboral. Ahora, en el siguiente ensayo se hablará del progreso en lo laboral. Dudo de si esta lectura entraría como cultura general, pero es innegable que algo que ver con la cultura tiene. Lo comienzo con un relato.

Estoy trabajando en este momento, escribiendo en la notebook, viendo mi poco cuidado parque cada vez que levanto la cabeza del monitor. Escucho el canto de los pájaros (más en este momento el molesto perro). Se suma en el teatro del sonido que percibo, además un CD de Richard Cleyderman, mientras tomo una bebida que se llama mate.

Hace aproximadamente 15 años trabajaba “encerrado” en alguna fábrica, incluso he trabajado luego en una papelera levantando cajas de 25 Kg contando cuando había más de 30 grados de calor... pero hace aproximadamente unos 7 o 8 años que trabajo prácticamente de forma independiente. Al principio muchas veces no tenía dinero ni para comprar un poco de pan extra, durante unos años. Ahora, no me sobra ni me falta, para estar mas o menos cómodo; trabajando como autónomo, escribo principalmente para mis webs, y un poco para blogs como este. La notebook logré comprarla digamos de mediana calidad -ni de las más económicas, ni de las más caras-, la tuve que abonar en 12 cuotas... Pero estoy casi seguro que seguiré progresando, como lo vengo haciendo desde que tengo la edad de 12 años, salvo que pase algo grave, de lo cual nadie está exento.

Este es el tema que quiero tratar: O se busca progresar, o uno es muy probable siempre siga igual. Sin dejar de hacer una rápida mención de que sospecho, no hay trabajo que alguien lo tenga 100% seguro, y así perdure siendo rentable. Personalmente donde no veo progreso no me quedo, incluso actualmente, si no progreso en algo, aunque sea muy poco, me dedico a hacer cosas nuevas, a sumar, a hacer cambios...

En un tiempo se me podía ver trabajando en una fábrica, y a las horas reparando una computadora, o incluso enseñando a tocar la guitarra a un vecino, y después a trabajar en la casa por no tener para abonarle a profesionales de la construcción. Y no era raro encontrarme escribiendo medio escondido poemas en la fábrica. Si no hubiera sabido hacer estas cosas, presupongo hubiera tenido menos posibilidades, de cierta forma menos libertad en lo laboral.

En cualquier momento alguien se puede conformar, y dejar de avanzar. El aprender es algo muy importante, te suma muchas posibilidades. Por ejemplo, si sabes cocinar y usar la PC; ya sabes hacer dos cosas, son cosas útiles, entretenidas, y hasta incluso dan lugar a pequeños negocios. Y los años van pasando, y se pueden ir sumando posibilidades.

Cambien siempre está el: ampliar una profesión, o sumar otras.

La cultura ayuda también a progresar, incluso en lo laboral, por más que el trabajo sea levantar cajas. Siempre tenemos que tomar decisiones, afrontar inconvenientes, prever situaciones; la inteligencia ayuda.

Pero hay algo que es imprescindible para progresar: tener actitud de progreso. Y la sabiduría popular añadiría: y que Dios te ayude, o suerte... según como prefieras llamarlo.

Luego, hay un bien que cuesta mucho: el tiempo.

Si tienes un trabajo de 12 o más horas diarias, poco queda para progresar. En lecturas anteriores, por ejemplo en el caso de la civilización griega, y la civilización egipcia, se vio que pudieron desarrollar su cultura, muy probablemente con ventajas, debido a la geografía en la cual se encontraban. Tenían más tiempo para pensar, hacer arte, construir, disfrutar, inventar, planificar...

En el punto extremo de la balanza, cuando uno tiene hambre, rinde menos, y dispone de menos fuerzas y ganas para progresar. Y tener hambre no significa tener que comer más económico, sino: no tener que comer.

Hay que estar atento en donde se invierte el tiempo. Por ejemplo en vez de dedicarle dos horas a mirar una película, dedicarle una a mirar la mitad y una a mejorar, o un día dedicarle dos horas a mirar una película, y otro dos a mejorar.

He visto a gente muy humilde progresar mucho, partiendo literalmente de cero, y todo de forma muy honrada, y entre sus disfrutes pueden también disfrutar su honor. Pero si nos quedamos “pasando el tiempo”, el tiempo va a pasar para cada uno en esta vida, y lo más probable es que el progreso esté estancado si no se invierte parte del tiempo en progresar.

http://leercadadiaalgo.blogspot.com/

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